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Las Instituciones

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Institución, Persona, Grupo, Control, Libertad, Cultura Exterior

Los seres humanos tenemos la capacidad de crear instituciones, y utilizamos esta capacidad cuando el control o la gestión del grupo en el que vivimos lo requiere.

Crear una institución significa establecer un acuerdo, norma, ley, uso, etc. que nos ayude a gestionar una parte de nuestra vida social en común.

La situación lo requiere cuando debido a un incremento del número de miembros del grupo, a dinámicas no previstas o por causas externas, una parte o el total de la gestión social del grupo entra en crisis.

Las Instituciones nos ayudan a gestionar la vida en común y también evitan que se pierda un conocimiento adquirido por los miembros del grupo.


 

Ejemplo:

Una pareja, que se desplaza por un territorio virgen sobreviviendo como puede, encuentra un río junto al que hay unos árboles frutales y abundante fauna. El lugar es perfecto y se instalan a vivir allí. Ya no es necesario que sigan viajando, su situación se ha estabilizado.

 

Esta situación estable durará hasta que el número de miembros del grupo se incremente, la gestión de los recursos se vea amenazada (una sequía, una plaga, más bocas que alimentar, etc.) o se produzcan nuevas dinámicas de vida o comportamiento que alteren la forma en que se vivía hasta aquel momento.

 

250px-Alto_orinoco5En este tipo de situaciones, la estabilidad del grupo se ve amenazada y se entra en un proceso de crisis. La manera en que el grupo ha funcionado hasta este momento ya no es válida y por lo tanto el grupo tendrá que reunirse y pactar unas pautas de comportamiento o de acceso a los recursos para que la vida en común pueda volver a ser apacible y los recursos no se agoten. Si lo consigue, el grupo habrá creado unas nuevas Instituciones que posiblemente sean más caras a nivel de los recursos que utilizan, pero que si el flujo de energía se mantiene, ponen la base que permitirá que el grupo siga creciendo.

El grupo con sus nuevas instituciones sufrirá un periodo pos-crisis en el que las antiguas instituciones y personas tendrán que adaptarse a las nuevas instituciones. Este periodo será más o menos prolongado y traumático dependiendo de la diferencia que exista entre las nuevas y las antiguas instituciones y el grado de poder que las antiguas instituciones pierda. Pero si todo sigue su curso normal y se supera esta pos-crisis, el grupo volverá a disfrutar de una situación de estabilidad con normas adecuadas a la nueva situación. El sistema que rige a ese grupo habrá entrado en lo que se llama «equilibrio estacionario»

Si el grupo evoluciona, va creciendo y hay superávit energético, estas crisis se volverán cíclicas. Debido a su crecimiento, cada cierto tiempo, la manera que el grupo tiene de organizarse y repartirse tareas y recursos entrará en crisis y será necesario reajustar las Instituciones o crear nuevas instituciones.

El poder crear Instituciones es una herramienta extraordinaria y muy poderosa, que nos permite vivir en grandes grupos de una manera racional y mejorar nuestra calidad de vida, pero tiene dos graves inconvenientes.

 

El primero:

Nosotros, como personas, no finalizamos en el limite que define nuestra piel. Las personas vivimos dentro de una red de relaciones, conexiones y vínculos que son parte de nuestra definición. Al espacio que engloba toda esta red le llamamos Cultura Exterior e incluye a muchas otras personas. Un ser humano sin ningún vínculo o contacto con otros seres humanos, seguirá siendo humano, pero no será persona y posiblemente tendrá una corta vida.

Cristo_crucificado Velazquez Convento de las Monjas de San Plácido de MadridToda Institución que creamos actúa y toma el control de una parte de nuestra vida social, es decir, de nuestra Cultura Exterior. Cuanto más potente sea una institución más control sobre nuestra Cultura Exterior tendrá y por lo tanto más control sobre nosotros ejercerá; reduciendo nuestra libertad de actuación a la hora de relacionarnos y conocer a las otras personas. Una Institución actua como un filtro que se instala en la Cultura Exterior de cada persona y condiciona y altera la relación que esta mantiene con las otras personas. Crear una Institución significa alterar lo que somos y como nos relacionamos y cada Institución añadida, nos Institucionaliza un poco más y por lo tanto nos hace menos humanos.

 

El Segundo:

Una Institución no tiene sentimientos, pero si voluntad de permanencia, porque las personas que la controlan o pertenecen a su estructura, disponen de una situación de poder y privilegio que siempre serán reticentes a abandonar. En consecuencia, las Instituciones que se sientan amenazadas,  harán todo lo posible para sobrevivir y relegarán su funcionalidad a la propia supervivencia. En esta situación, las Instituciones dispondrán de la vida de las personas a su antojo y forzarán la cultura de las sociedades en la dirección que les interese, aumentando así la 220px-European_Central_Bank_041107profundidad de la crisis y la distancia entre la realidad en que vivirá una parte de la sociedad y la propia realidad.

En situación de crisis las Instituciones pueden convertirse en un peligro para toda la sociedad. Cuanto mayor sea la crisis, más instituciones se verán amenazadas y por lo tanto, más fuerte será su control y manipulación de la realidad para su propio provecho.

 

Propuesta:

Hemos de encontrar siempre el equilibrio entre la libertad de la Persona y el poder que delegamos en las Instituciónes para tener nuestra propia vida bajo control. No podemos dejar que las Instituciones vayan por libre si no queremos perder el control de nuestras sociedades.

Vivir en sociedad significa implicarse en la vida en sociedad y no esperar a que las Instituciones cuiden de nosotros, pues las insituciones por propia iniciativa nunca lo harán; simplemente no son humanas.

 

 

 

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