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Los Estudiantes Protestan

noticias.lainformacion.com EFE.

 

Parece ser que los motivos de los representantes de los Estudiantes para ir a la huelga son, en sus propias palabras:

– Estamos en contra de las subidas de las tasas académicas.

– No queremos que se despida a profesores.

Tras estas razones, seguro que hay muchas más, pero estas son las principales, y las que, siguiendo los principios del marqueting y la publicidad, han repetido machaconamente en los diversos medios de comunicación.

La técnica en si está bien, y llega a la gente. Lo triste es que para los representantes de los estudiantes; estos sean los principales problemas.

 Me explico:

La queja y la manifestación no se producen por el hecho de que casi no existan ayudas decentes para los estudiantes sin recursos, o con buenas calificaciones. La queja es para que no suban más las tasas. Si las tasas fuesen muy bajas, o el aumento estratosférico, se entendería la indignación, pues las tasas académicas, dejarían de tener un precio económico al alcance de todo el mundo. ¡Pero es que ya no lo tienen!. Estudiar en la Universidad es muy caro.

La matricula en una universidad para un semestre oscila entre los 600 € y los 1600 €. ¿Esto es poco dinero?

Pues como todo, depende.

Para un estudiante que esté trabajando con un sueldo que no llega a los 1.000 euros, estos 1000 euros de media para matricularse son un coste prohibitivo. Además, debido a que las Universidades prácticamente no ofrecen trabajos dentro de la Universidad, ni tienen programas que faciliten el estudiar y trabajar; la mayoría de personas que han de estudiar y trabajar, han de escoger entre trabajar a jornada completa, o estudiar a jornada completa.

Si una personas opta por matricularse de todos los créditos, tendrá que trabajar a media jornada, con un sueldo que rondará los 600 euros al mes. Si el estudiante opta por trabajar a jornada completa, entonces no podrá matricularse en todas las asignaturas, es imposible, y por lo tanto, no tendrá derecho a becas.

¿Con un salario de 600 euros al mes es posible destinar 1.000 € cada semestre a pagar la matricula?. Obviamente NO. Pero parece ser que para los estudiantes, este no es El Problema. El problema es que de 600 €, a lo mejor, la matrícula se incrementa hasta costar 650 €.

¿Por qué se produce esto?.

manifestacio_estudiants_segovia_www.teinteresa.es/castilla-y-leon/segoviaPorque la mayoría de los estudiantes viven en casa de sus papas, y por lo tanto, 1000 euros al semestre, en una familia de clase media, con dos sueldo, es un sablazo, pero tampoco va a hundir el barco. Lo que este aumento conseguirá, es poner más presión en los alumnos que viven con sus papas, porque sus padres van a quejarse un poco más, si ven que su hijo/hija no tiene demasiado interés en estudiar.

¿La solución propuesta por los representantes de los estudiantes?. Que nadie pague!. Universidad Gratuita!. Vocea el del megáfono.

No importa si estás forrado de pasta o, no lo estás pero tus papas te lo pagan todo. Si los estudiantes que trabajan necesitan un precio muy reducido de matricula, todos han de tener el mismo derecho a ese precio reducido. Y si no es posible proporcionar matrícula gratuita a todos los estudiantes, pues que no sea ofrecida a nadie. Un ideal de actuación muy parecido al de “la puta y el rio”.

Los representantes de los estudiantes se han manifestado por cientos de razones, pero nunca han convocado una manifestación para pedir becas dignas, o que los trabajos en la universidad sean para los estudiantes y no para los funcionarios, o que se apliquen políticas y ayudas que permitan estudiar y trabajar, o que aquellos estudiantes que tienen mucho dinero paguen más para ayudar a los que no tienen recursos.

Da la sensación de que, para los representantes de los estudiantes, es más importante que entre todos paguemos la matrícula de los que tienen suficientes recursos y aseguremos el trabajo de los funcionarios, que no que los que tienen suficientes recursos ayuden en la matricula de quienes no tienen recursos o el poder ofrecer trabajos a los estudiantes que lo necesiten.

¿Y las ayudas por buenas notas?.

En los primeros años de la universidad son prácticamente inexistentes, y en los últimos años, en general, dependen de las empresas privadas. La mayoría de becas y ayudas que proporciona el Estado son tan ridículas, que solo son útiles para los que viven con sus papas. Exceptuando algunos casos excepcionales, las ayudas por buenas notas están más pensadas para satisfacer el ego del estudiante, y el de sus padres, que no para ayudar realmente al estudiante brillante. Básicamente, cuando conceden una beca o ayuda, los papas se quedan muy contentos de lo bien que estudia su niño y no les duele tanto tener que pagar, todo lo otro, que ninguna ayuda cubre.

 

Los alumnos con muy pocos recursos, los que están trabajando o los que tienen un gran interés en estudiar, es decir, los que voluntariamente deciden sacrificarse mucho, para sacarse una carrera, no reciben ningún tipo de ayuda. En cambio, los que no tienen problemas económicos o los que viven con sus papas, cuando los precios de los créditos aumentan un 5 %, ponen el grito en el cielo y salen a manifestarse y a bloquear la universidad.

manifestacio_estudiants_valencia_www.librered.net/?p=15421¿Lo siguiente que pedirán, qué es? ¿Qué desaparezcan los buenos profesores y que la universidad sea una especie de ‘Colonias Infantiles’, donde los niños puedan alargar su adolescencia sin ser molestados en exceso?. ¿Y que el titulo universitario sea algo que te dan automáticamente al cabo de unos años, y por lo tanto no tenga ningún valor?

Pues parece ser que justamente esto es lo que piden.

Cualquiera que haya estudiado en una universidad, sabe que hay algunos profesores que son increíblemente buenos, otros increíblemente malos, y un gran grupo que son; ‘ni fu ni fa’.

La actitud pedagógica de este gran grupo de profesores, que es la mayoría en el cuerpo docente de la Universidad y que he titulado ‘ni fu ni fa’, depende de los estudiantes que tengan en su clase, o del día que tengan o de como estén sus otros proyectos, o de los incentivos que reciban, etc. Es decir, la mayoría de personas no son pésimos profesores, ni tampoco estrellas del firmamento, son normales. Pueden ser mejores o peores profesores, pero trabajan dentro de unos margenes de calidad suficientes, para mantener un correcto nivel de la educación.

Los profesores increíblemente buenos son un regalo, y no tenemos que preocuparnos por ellos. Son personas apasionadas por su materia y por la docencia. Todos hemos tenido la suerte de coincidir con alguno, y sabemos que aunque la universidad se hundiese, ellos seguirían creando sus grupos de estudiantes, para mostrarles aquello que tanto les llena. Es un lujo y la sociedad tendría que mimarles, pero por ahora, no son lo más importante.

Los profesores increíblemente malos son una pesadilla, y todos hemos sufrido alguno. Pero el problema no es lo que son ellos y sus clases, en pocas palabras una mierda y una perdida de tiempo, sino lo que generan.

A nivel administrativo es prácticamente imposible distinguir un profesor increíblemente bueno, de uno increíblemente malo. Simplemente no hay ningún tipo de baremo. Excepto uno que perjudica más que favorece a los profesores muy buenos, y este es; las publicaciones.

Si tu no puedes preparar una clase porque estás “meditando” lo que tienes que publicar; se te premia. Si tu no puedes publicar, porque dedicas todas tus horas a preparar las mejores clases; se te penaliza. Este es básicamente el único baremo que utiliza la administración.

En todos los demás aspectos, el peor profesor y el mejor profesor son idénticos. Por lo tanto, el peor profesor, aquel que no tiene interés por sus alumnos, no les motiva, no prepara las clases, utiliza el tiempo de las clases para sus proyectos personales, no se presenta, no evalúa, no corrige, de hecho, si lo desea, puede limitarse a no hacer nada, este profesor tendrá los mismos beneficios y el mismo salario, que un profesor que dedique todas las horas y toda su energía a la docencia. De hecho, el malo, puesto que no hace nada, si se aburre y se pone a hacer un poco de conexiones, y publica algo, incluso mejorará su condición respecto a los otros profesores.

El gran grupo de profesores que he titulado ‘ni fu ni fa’, son conscientes de que ellos no tienen esa ‘locura’ de los profesores increíblemente brillantes, ni pueden dedicar todas las horas a la educación de sus alumnos. Es normal, son humanos, como todos, y como todas las personas también quieren tener una vida y realizar otras tareas. Por otro lado este grupo mayoritario de profesores, ven que a ‘El Profesor Increíblemente Malo’, nadie le penaliza, ni se le corrige, ni se arriesga a perder nada; puede tener la vida que le de la gana.

Quizás por orgullo, la inmensa mayoría de los profesores, aunque saben que nada les ocurriría si imitasen a los malos profesores, se resisten y prefieren intentar hacerlo lo mejor que pueden.

Y esta energía les dura un cierto tiempo; unos añitos. Hasta que, hartos de ver que nadie les reconoce su trabajo, y que a toda la administración le importa un pimiento si lo hacen bien o mal, acaban tirando la toalla.

Así que, año tras año, la Universidad va engordando la nómina de profesores parásitos, malos y desmotivados, pues las personas del gran grupo de ‘ni fu ni fa’, o bien se van, o acaban quedándose; quemados y apáticos.

Tener buenos profesores es básico. Pero la queja de los representante/sindicatos de estudiantes no surge porque la administración no de soporte a los buenos profesores, ni porque no se les premie, ni porque no se evite que se quemen, ni porque no se les ayude; no. La queja es para evitar que despida a alguien; por malo y parasito que sea ese profesor. ¡Su principal objetivo no es conseguir a los mejores profesores, o encontrar un método que permita valorar a los buenos profesores, sino evitar que echen a los malos!

Los sindicatos pueden argumentar que los despidos que marcan los recortes no distinguen entre buenos y malos profesores. Y es cierto. Justamente porque nadie se ha preocupado de que exista una manera de poder distinguirlos. Si los sindicatos han hecho lo posible para que sea imposible el valorar la excelencia, ¿cómo puede distinguir la administración un buen profesor de un mal profesor?

No puede. Todos los profesores son iguales a los ojos del legislador.

Para algunos, una universidad con estudiantes motivados, ayudas dignas, buenos profesores con buenos salarios y donde el ser buen profesor sea un mérito y no una pena; es una pesadilla. Es mucho mejor ir medrando como siempre, viviendo en casa de sus papas y esperando que te toque ese profesor que no sirve para nada, porque no tiene interés en nada, pero por la misma razón, tampoco te hará trabajar.

Como podemos esperar que la Universidad cambie, si los propios estudiantes están tan institucionalizados, que les da lo mismo lo que les ocurra, siempre y cuando nada cambie en la institución.

La Universidad no es más que una institución, que hemos creado las personas, para gestionar con eficacia la educación superior de unas personas necesarias en nuestra sociedad. Por lo tanto su objetivo ha de ser:

– Facilitar la conexión entre los mejores profesores y los mejores alumnos; independientemente del patrimonio de los alumnos, e independientemente de la situación de los profesores.

 No facilitar ayudas a quien lo necesita y regalar el servició a quien puede pagarlo, es discriminatorio e injusto, y es mucho más importante arreglar esto, que discutir si el precio del crédito sube un 3% o un 10%.

No buscar la excelencia en el profesorado e igualar a todos los profesores en función del peor profesor, es una burla y un insulto a estudiantes y profesores. Los estudiantes nos merecemos los mejores profesores, y los mejores profesores merecen ver reconocido su trabajo.

Al igual que con el espacio local, la Universidad ha de ser de los alumnos, no de las instituciones, y ellos ha de ser los primeros interesados en que su universidad sea la mejor, y que se les facilite el poder estudiar dignamente. La intervención de la administración del Estado tiene que limitarse a supervisar que no se discrimina a los estudiantes, y a controlar que no hay desvíos presupuestarios. Todo lo demás, desde la contratación de los profesores, al personal auxiliar, pasando por los servicios o las infraestructuras, ha de depender únicamente de los estudiantes y de los ex-estudiantes. Esto no quiere decir que sean ellos quienes gestionen todo esto, sino que han de ser ellos quienes elijan y/o validen los equipos que han de gestionar la Universidad.

El objetivo ideal es que los estudiantes al graduarse estén orgullosos de haber asistido a esa Universidad, de su trabajo en y para la Universidad, que se sientan bien preparados para enfrentarse al mundo que han elegido y, ha ser posible, deseen mantener un vínculo con la Universidad para ayudar o para ser ayudados.

Los alumnos no pueden seguir pensando que lo que han aprendido solo les puede servir para optar a una plaza de funcionario, en la propia universidad y así perpetuar esta gris institución, controlada por otras mini instituciones (administración pública nacional y autonómica, sindicatos de estudiantes, de profesores, de funcionarios, etc)

Es necesario des-institucionalizar la Universidad, someterla a la privacidad de sus alumnos y flexibilizarla para que sea capaz de acercar el mejor profesor a cada tipo de alumno, porque cada alumno es único y tiene unas necesidades, virtudes y defectos diferentes.

 

 

 

 

2 Comentarios a “Los Estudiantes Protestan”

  1. Jonas says:

    No voy a entrar en polémica directa con el contenido del artículo por
    la simple razón que no tengo suficientes conocimientos de lo que
    reivindican los estudiantes universitarios. Me limitaré a hacerte un
    comentario sobre lo que considero un encuadre demasiado estrecho en
    cuanto a los argumentos que indicas como principales de los
    estudiantes para añadirse a la huelga general, convocada por unos
    sindicatos que no cuentan con mucha simpatía entre ellos. Tu artículo
    está publicado una semana después de una huelga general que fue
    bastante más general que cualquiera que he vivido en este país. Pero
    su contenido está, tal como lo veo yo, poco influido por este hecho
    novedoso.
    La gran diferencia entre esta huelga general y las anteriores que he
    vivido (la primera en 1985) es que a parte de los sindicatos oficiales
    y los empleados en la gran industria, esta vez se añadieron toda una
    serie de organizaciones sociales, estudiantiles y religiosas
    (asambleas de barrio, asociaciones de vecinos, auditorias contra la
    deuda, colectivos contra los desahucios, estudiantes desde ESO hasta
    universitarios, Justícia i Pau, grupos excursionistas…) que antes no
    aparecían en este tipo de movilización.
    No tengo contacto directo con los estudiantes más activos en las
    movidas, que van organizando desde hace unos años, pero tampoco creo
    que sea necesario para entender que sus preocupaciones van bastante
    más allá del funcionamiento organizativo, social y económico de las
    universidades. El plan Bolonia, la crisis y la reforma laboral
    impuesta por el gobierno de PP han cambiado radicalmente las
    perspectivas de futuro para las nuevas generaciones, y les sitúan bajo
    una nube oscura del que no pueden escapar sin luchar contra lo que
    consideran injusto. Y mientras no hayan alternativas mínimamente
    claras, estas luchas tendrán probablemente muchas contradicciones
    internas, pero para mi destaca en positivo el hecho de que se hayan
    sumado a la huelga general así indicando que su lucha no puede hacerse
    en paralelo a las preocupaciones sociales en general. Y lo veo más que
    improbable que lo hayan hecho principalmente por estar “contra de las
    subidas de las tasas académicas” y contra el despido de profesores.
    Creo que por lo menos han entendido que todo su ( y nuestro) futuro y
    el modelo de sociedad está en juego, y tengo aprendido que el proceso
    para llegar a soluciones a menudo pasa primero por descartar lo que
    uno no considera válido. Así que no me preocupa demasiado si entre las
    reivindicaciones estrictamente universitarias de los estudiantes hayan
    contradicciones, mientras participen también en movilizaciones más
    amplias.
    La argumentación de tu artículo será válida como una aportación entre
    otras para discutir dentro del mundo universitario, y encuentro
    reflexiones que puedo compartir, pero creo que sirven de poco para
    entender el porqué de la asistencia masiva de los estudiantes en la
    huelga general que para mi es lo esencial y el gran paso adelante que
    han hecho, y esto es lo me ha motivado a hacerte este comentario.
    Un saludo, Jonas

    • Dahl says:

      Buenas Jonas y muchas gracias por tus detallados comentarios.

      Estoy de acuerdo en lo que dices de que los estudiantes no se movilizan sólo por la subida de las tasas, ni por el despido de los profesores y, obviamente también admito que si participan en la huelga, es por una visión más global del problema en que se encuentra nuestra sociedad y no por pequeños motivos egoistas

      Pero esto no es lo que quiero remarcar en el texto.

      Lo que a mi me preocupa es que, como en tantos otros aspectos de nuestra sociedad, las instituciones han ocupado el lugar de las personas y por lo tanto, unas estructuras que se crearon para defender y gestionar mejor una parte de nuestra sociedad, han pasado a tener como objetivo prioritario, su propia supervivencia y, quizas secundariamente, la defensa de las personas a quien teoricamente han de defender/ayudar.

      Es por esto que quiero mostrar la incongruencia entre lo que los sindicatos de estudiantes esgrimen como razones para manifestarse y las razones que los estudiantes y el resto de sociedad, como personas que son, sienten.

      Es lo mismo que ocurre en muchos otros sindicatos, partidos políticos y organizaciones. Si delegas el poder en una institución, esta deja de estar al servició de las personas y pasa a utilizar a las personas en su propio benefició.

      Así, tan solo recobrando el control de las instituciones, podemos empezar a recobrar el control de la situación. Esto implica que todos, desde el ambito local, hemos de dejar de ver a las instituciones como unas mamas y papas que nos guian e indican que hacer, y hemos de empezar a actuar participando y colaborando, en red desde lo local y valorando a cada persona.

      Los sindicatos de estudiantes ya no nos representan, igual que los sindicatos de trabajadores, los partidos politicos, las organizaciones patronales o la administración del Estado. Y ya no nos representan porque nunca han tenido que ejercer ese papel, las personas nos representamos a nosotras mismas y las instituciones han de ayudarnos y facilitarnos la estructura.

      Las personas de esta sociedad estan ya notando que no se puede seguir confiando en las instituciones, pero todavía hay muchas inercias institucionales y muy pocas propuestas para actuar sin el paraguas de las instituciones.

      Un saludo y disculpa que el texto no hay sido lo suficientemente claro, voy a re-escribirlo para evitar la confusión entre los estudiantes-persona y los estudiantes-institución